mar. Ago 20th, 2019

La informática, nuestro mejor aliado o nuestro peor enemigo.

Por mi trabajo de informático, he visitado multitud de empresas para hacer desarrollos de software a medida, páginas web, etc etc. Y se pueden catalogar las empresas 2 tipos atendiendo al siguiente punto de vista: el estado de sus equipos informáticos.

Las empresas que tienen los ordenadores obsoletos, programas anticuados, redes poco estudiadas y montadas sin cabeza a lo largo de años de uso… pues bien, estas empresas, normalmente trabajo con pymes, no se dan cuenta, pero pierden diariamente una cantidad de tiempo inestimable. Si alguien se parara a medir esos tiempos a lo largo de 1 años y calculara el dinero equivalente en pérdidas de productividad, se echaría las manos a la cabeza. Y que conste que solo hablo de tiempo perdido por causa directa del uso informático, esperas al arrancar, al imprimir, que no imprime, que no tengo espacio, que me va lento, que ahora no funciona… los motivos pueden ser infinitos. ¿Cual es el problema? Que estas empresas ven esto como normal, es el día a día y si hacen algún arreglo es algo puntual, y no global como debiera ser.

Ahora bien, del otro lado, tenemos las empresas que si bien tienen un equipamiento nuevo aunque no tienen por qué, pero lo que si tienen son contratos de servicios de mantenimiento informatico, que se encargan de tener siempre los equipos al día y de mejorarlos según las necesidades directas del cliente. En estas empresas se nota que si hay problemas, estos no son causados directamente por la informática, vamos, que son de otra índole. Cuando le das a imprimir, imprime, cuando le das a guardar, guarda, abres sin problemas los documentos, el correo no falla… que es como se debe trabajar en una empresa, es decir, que la informática sea un vehículo para la productividad y no una excusa para no ser productivos.

Yo desde luego, los equipos que uso, no me paran a la hora de trabajar, que no estamos para perder el tiempo, y desde luego, siendo informático, no me puedo permitir dar una mala imagen al cliente poniendo excusas de que mi ordenador no arrancar o que no recibí el correo porque lo tengo saturado.